JOHN FORD OBRAS MAESTRAS DEL WESTERN, Parte 2

John Ford es el director que todos conocemos por ser el rey del Western, si pensamos rápidamente en sus películas, nos vienen a la mente títulos como La Diligencia, Fort Apache, El Hombre que mató a Liberty Valance y sobretodo, Centauros del desierto del año 1956. Su cine es poesía y el paso del tiempo no ha hecho más que colocarlo en el Olimpo de los dioses, de los mejores directores de la historia.

En este reportaje vamos a repasar los Western de su última etapa, y todos ellos grandes obras. Empezamos con Centauros del Desierto. En el reparto destacamos la presencia de John Wayne, Natalie Wood, Jeffrey Hunter, Ward Bond  y Vera Miles

Nos encontramos en Texas, en 1868, tres años después de la guerra de Secesión, Ethan Edwards, un hombre solitario, vuelve derrotado a su hogar, con la idea de vengar la muerte de su hermano y de perseguir a los comanches que han raptado a una de sus sobrinas, y eso se convertirá en un modo de vida para él y para Martin, un muchacho mestizo adoptado por su familia. Indiscutiblemente es una obra maestra.

 

CENTAUROS DEL DESIERTO LA GRAN OBRA MAESTRA

Ford y Wayne volvieron a unirse den 1956 para esta maravillosa película y gracias a ello tuvimos uno de los títulos mas memorables de ambos. Ese maravilloso color y filmada en Vistavisión. La película se convierte en una soberbia narración épica en la que el protagonista es un personaje amargado, neurótico y racista. el maravilloso escenario de Monument Valley complementa el carácter simbólico de la película. John Wayne estaba en su madurez como actor, estuvo genial en la piel del personaje ambiguo y violento, tan alejado de sus papeles habituales. Una maravilla de principio a fin.

En 1959 llegaría The Horse Soldiers, a muchos no le sonará, pero si digo Misión de Audaces, entonces la cosa cambia. Y como vemos desde hace muchos títulos siempre su protagonista es John Wayne, y acompañado por un estupendo William Holden.

Un severo coronel de La Unión (John Wayne) está al frente de un regimiento que debe infiltrarse en pleno territorio confederado para cumplir una difícil misión. En esta aventura lo acompaña un médico de buenos sentimientos (William Holden). Para evitar que revele sus planes al enemigo, se ven obligados a llevarse como rehén a una joven rebelde sureña (Constance Towers).

Esta película la podríamos poner con las del ciclo de la caballería. Esta película se distingue por ser  muy dinámica. Está inspirada en un hecho real, de la guerra de secesión, y el director utilizó una incursión de la caballería nordista en las líneas de la confederación para construir un fresco histórico de una riqueza inagotable. Una obra muy madura, donde se retrata de forma compleja el interior vital de los personajes. Esta película genera emoción, reflexión nostalgia y humor. Muy recomendable este título.

En 1960 llegó un título algo menos contundente, pero complementario dentro del cine western. El Sargento Negro, y esta vez sin John Wayne. El reparto lo forman, Woody Strode, Jeffrey Hunter Constance Towers.

Nos encontramos en  Arizona, en el Fuerte Linton, donde se celebra un consejo de guerra para juzgar a un sargento negro acusado de la violación y el asesinato de una joven blanca. El sargento Rutledge, ha sido siempre un militar valiente y ejemplar, un modelo para todos sus soldados, pero ahora el ejército le cree culpable.

Un Western modélico del maestro, en el que se dan cita, tanto la caballería, los índios, Monument Valley, la honestidad, el valor, la integridad moral, valores muy de John Ford. Su trama mezcla todas las constantes del western con otro género tradicional del cine americano, el judicial, como bien hemos comentado. El director narra la historia con pulso firme y convicción, con esa aparente simplicidad que se desprende de la contemplación de los auténtico clásicos. Espléndida la fotografía de Bert Glennon y excelente el trabajo del atlético Woody Strode, así como de todo el equipo de gloriosos secundarios con el impagable Jack Pennick a la cabeza.

En 1961 llegaría Dos cabalgan juntos, aquí contamos con un estupendo James Stewart, y Richard Widmark. Los familiares de los prisioneros blancos secuestrados por los comanches presionan al ejército federal para que los rescate. Al cínico comisario de Tascosa, Guthrie McCabe (James Stewart), lo convence el comandante Frazer para que se encargue de negociar con los indios la entrega de los cautivos. Le acompañará en su misión el teniente Gary (Richard Widmark). 

Pues según palabras del director, Dos cabalgan Juntos:  «No me gustaba el argumento, pero la hice como favor a Harry Cohn, que se había encontrado oblidado a hacerla. Y no me divertí. Sencillamente traté de que el personaje de Stewart fuera lo más humorístico posible».

Aún y así tuvo diversidad de opiniones y mientras unos la consideraban un mero divertimento otros la encumbraban al olimpo de las obras míticas. Lo que si podemos decir en su favor es que es un filme innovador en el que John Ford, en la etapa crepuscular de su carrera, rompió su partitura épica y grandiosa para adentrarse en los recovecos de la ironía corrosiva. Y se olvidó de los espacios abiertos, de sus ansias de aventura y de sus héroes cansados y desencantados, a los que sustituyó por profesionales guiados por el olor del dinero. En aquellos años de la decadencia del cine Western, John Ford supo hacer una obra ejemplar, a la altura del gran director y vista con perspectiva un título digno de reseñar.

UNA OBRA MAESTRA MUCHO MÁS MADURA SI CABE

En el año 1962 llegaría una obra maestra del autor, El hombre que mató a Liberty Valance. El reparto es increible, volvemos a tener al gran John Wayne, a un maravilloso James Stewart, Vera Miles, Lee Marvin, Edmond O’Brien, Andy Devine, Ken Murray, y John Carradine.

Cuenta la historia de Ransom Stoddard (James Stewart), un anciano senador del Congreso de los Estados Unidos, explica a un periodista por qué ha viajado con su mujer (Vera Miles) para asistir al funeral de su viejo amigo Tom Doniphon (John Wayne). La historia empieza muchos años antes, cuando Ransom era un joven abogado del este que se dirigía en diligencia a Shinbone, un pequeño pueblo del Oeste, para ejercer la abogacía e imponer la ley. Poco antes de llegar, fue atracado y golpeado brutalmente por el temido pistolero Liberty Valance.

Título clave por lo tanto en la filmografía del director y también en la evolución del género del Western. Esta película está realizada a base de esas emociones simples que hacen la gloria del gran cine y marcan su indiscutible intemporalidad. Todo es sosegado hasta los momentos de violencia, reflejando de forma lírica y melancólica el final, el ocaso de unos personajes, y lo hace de una forma muy sencilla aparentemente, dando a este filme algo especial que la ha convertido en un clásico, una obra maestra y un testamento cinematográfico de su autor.

También en 1962 llegó otra gran película, La conquista del oeste, al menos a mí me gustó mucho en su momento, rodada con el sistema de tres camaras a la vez para dar una imagen extremadamente larga. No solo fue dirigida por John Ford, sino que también participaron Henry Hathaway, George Marshall, Richard Thorpe.

El reparto es sublime Carroll Baker, James Stewart, Debbie Reynolds, Gregory Peck, George Peppard, John Wayne, Henry Fonda, Richard Widmark, Eli Wallach, Lee J. Cobb, Karl Malden, Harry Morgan, Robert Preston, Walter Brennan, Agnes Moorehead, Russ Tamblyn, Raymond Massey, Spencer Tracy, Harry Dean Stanton, Lee Van Cleef.

La expansión hacia el Oeste protagonizada por los colonos, la anexión de Texas (1845) y la incorporación de Arizona, Nuevo México y California, tras una guerra con México que se salda con la victoria de los Estados Unidos (Tratado De Guadalupe-Hidalgo:1848) suponen un avance espectacular de la frontera norteamericana hacia el Pacífico. 

La película consta de cuatro episodios sobre la colonización del Oeste que tienen lugar entre 1830 y 1890. Los dos primeros y el último, fueron dirigidos por Hathaway, y el tercero, por Marshall, pero incluye también un interludio, dirigido por John Ford, ambientado en la guerra de Secesión (1861-1865), con un diálogo entre los generales nordistas Sherman (Wayne) y Grant (Morgan). Primera película rodada en Cinerama. El narrador es Spencer Tracy. Una gran producción de Metro-Goldwyn-Mayer que se llevó tres Oscar: Mejor guión original, montaje, sonido, de 8 nominaciones.

Sobre la novedosa técnica que antes comentamos del Cinerama, el director dijo lo siguiente: » El cinerama es peor que el cinemascope, porque los extremos se rizan en los planos en movimiento, y lo que se mueve es el público en vez de la imagen. Hay que agarrarse a la silla. No me gustó»

LA CONQUISTA DEL OESTE, VISTA POR JOHN FORD

A principios de los años 60, John Ford era ya toda una leyenda del western y su nombre, además de constituir un inestimable reclamo publicitario, concedía a todo cuanto tocaba un valioso toque de prestigio. Por eso, los productores de La Conquista del Oeste, permitieron que el breve episodio que hizo Ford, de menos de media hora de metraje, más corto que las otras historias de la película, rompiera la unidad del conjunto y se alejase del tono espectacular del resto del filme, en beneficio de un clima intimista y oscuro.

La guerra civil, que así se titula el mencionado episodio, es un prodigio de concisión narrativa. Como en todas sus obras, el cineasta norteamericano sugiere mucho más de lo que dice y, sin dejarse influir por el tono épico de la película, sus imágenes resumen magistralmente la trágica magnitud de la contienda. En definitiva, otra soberana lección de maestría. El se encargó de poner la emoción, y los otros directores la espectacularidad. En una película que será recordada por el buen hacer de John Ford.

El último Western que repasaremos en este reportaje es El gran combate, producción de 1964 de dos horas y media. Con Richard Widmark, Carroll Baker, Karl Malden, Sal Mineo, Dolores del Rio, Ricardo Montalban, Gilbert Roland, Arthur Kennedy, Elizabeth Allen, John Carradine.

Producción de Warner Bros. Estamos en el año 1868, trescientos indios cheyennes expulsados de sus tierras vivían miserablemente en una árida reserva de Oklahoma. Tras esperar en vano una solución de las autoridades de Washington, sus jefes decidieron emprender un largo viaje hasta sus praderas natales. Pero la huida fue descubierta y la caballería salió en su persecución. En el primer combate murieron el comandante Braden y ocho de sus hombres. Cuando se supo la noticia, millares de soldados fueron enviados a combatir contra los valerosos Cheyennes.

Decía John Ford de sus propia película, lo siguiente: «Hacía mucho tiempo que quería hacerla. He matado más indios que Custer, Beecher y Chivington juntos y la gente en Europa siempre quiere saber cosas de los indios. todas las historias tiene dos aspectos, pero por una vez quería enseñar su punto de vista. Seamos justos: los hemos tratado muy mal, y es una mancha en nuestro historial; hemos engañado, robado, asesinado, hecho matanzas, pero si ellos matan a un sólo hombre blanco, por Dios que sale el ejercito»

Declaración de intenciones y no se cortó un pelo en decirlo. La verdad que antes de retirarse del cine John Ford quiso despedirse del Western con un hermoso y romántico alegato antirracista que le permitiera cerrar el círculo de su obra. Contando en su reparto con grandes actores. Su grandeza casi íntima, su hermosura plástica, la amargura y la densidad del relato convierten El Gran combate en uno de los filmes más imperecederos del maestro.

+QCINE, ALGO MÁS QUE UN PROGRAMA SOBRE EL SÉPTIMO ARTE

Hemos conocido brevemente algunas de las grandes joyas del cine Western, creado por el gran John Ford.  Si quieres más información, entre en el enlace, John Ford maestro del Western. También si quieres saber más sobre estas películas que acabamos de comentar en el reportaje, puedes escuchar el programa +QCine.

¿ Cómo escuchar en directo o descárgate el programa +QCine ?. Muy sencillo. El programa se emite en Radio Nova y el 20 de febrero, y está realizado por Javier Pérez-vico y Raül Bocache que se emite en directo de 20 a 21 horas. Puedes escucharlo Online en +QCine de Radio Nova(escucha aquí online). Y También podrás descargar los audios en Ivoox, Itunnes y Spotify. Para sugerencias y consultas: masquecine@radinova.cat