READY PLAYER ONE, regresa el mejor Spielberg

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Steven Spielbeg es un director que a sus 71 años de edad nos sigue sorprendiendo. Spielberg también es guionista y productor de cine estadounidense. Se lo considera uno de los fundadores pioneros de la era del Nuevo Hollywood y es también uno de los directores más reconocidos y populares de la industria cinematográfica mundial.

Sus primeras películas estaban relacionadas con los generos de ciencia ficción y aventuras, como Tiburón (1975), Encuentros en la tercera fase (1977), la franquicia de Indiana Jones y E.T el extraterrestre (1982) una de las películas más carismáticas del director y durante mucho tiempo fue la película con más recaudación de la historia. En años posteriores su cine comenzó a ser más adulto y dramático películas como, El color púrpura (1985), El imperio del sol (1987), La lista de Schindler (1993), Amistad (1997), Salvar al soldado Ryan (1998), Múnich (2005), War Horse (2011), Lincoln (2012) o El puente de los espías (2015).

 

Además entre estas producciones también tendríamos que comentar las maravillosas historias de ficción como La Guerra de los mundos, Minority Report, A.I. inteligencia artificial, todas ellas de ciencia ficción y luego en toque de comedia, La terminal y Atrapame si puedes. Evidentemente algunas obras más que no comentamos porque entonces deberíamos hacer un extenso reportaje.

Steven Spielberg se lo conoce como, El Rey Midas de Hollywood​. Según algunas fuentes el patrimonio de Spielberg asciende a 4000 millones de dólares estadounidenses. Las ganancias de sus películas en todo el mundo, sin ajustar precios, superan los diez mil millones de dólares, lo que convierte a Spielberg en el director de cine con mayor recaudación de la historia. Y como pasa con muchos directores de renombre el director tiene un compositor fetiche, nos referimos a John Williams. La relación de la que han surgido algunas de las bandas sonoras más icónicas de la historia del cine.

Este año nos ha regalado dos producciones que ha realizado seguidas, primero fue Los papeles del Pentágono, la cual ha estado nominada en diferentes categorías en los Oscars de este año y ahora se acaba de estrenar, Ready Player One.

Os preguntaréis de que va la película ?, pues nos encontramos en el año 2045. Wade Watts es un adolescente al que le gusta evadirse del cada vez más sombrío mundo real a través de una popular utopía virtual a escala global llamada “Oasis”. Un día, su excéntrico y multimillonario creador muere, pero antes ofrece su fortuna y el destino de su empresa al ganador de una elaborada búsqueda del tesoro a través de los rincones más inhóspitos de su creación. Será el punto de partida para que Wade se enfrente a jugadores, poderosos enemigos corporativos y otros competidores despiadados, dispuestos a hacer lo que sea, tanto dentro de “Oasis” como del mundo real, para hacerse con el premio.

La película está interpretada por Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, Mark Rylance actor veterano que lleva trabajando con el director desde El puente de los Espias (2015) y Mi amigo el Gigante (2016) y ahora vuelve a repetir con él nuevamente, por lo que se ve se han hecho grandes amigos. Y terminamos por nombrar a Simon Pegg, que lo hemos visto en comedias y en la saga Misión Imposible. La película palpita y respira por todos los poros el cine de los 80, tanto es su estilo de rodaje, montaje, sonorización, incluso con la banda sonora de Alan Silvestri, que nos trae sus melodías mas ochenteras, que a veces nos recuerda a éxitos suyos como Regreso al futuro. Aquí encontramos al Spielberg más comercial y auténtico, pero le añadimos una moraleja, un toque especial que nos hace ver que el mundo real importa y mucho. Como se comenta en la película “lo que me gusta del mundo real, es que es real”. Parece una frase absurda pero una vez vista la película entendemos el mensaje tan claro y rotundo.

Para terminar decir que existen dos momentos que me apasionan de esta película (por decir solo dos), uno, y es notorio y palpable desde el comienzo de la película, la aparición del coche DeLorean durante unas cuantas escenas, como coche utilizado por el protagonista. Y sobretodo una escena fantástica de una película que nos deja boquiabiertos. Un homenaje al maravillos Stanley Kubrick, muy amigo de Spielberg, sobretodo cuando estuvieron trabajando en el proyecto de A.I. inteligencia artificial y ante el fallecimiento del gran director británico continuó con su trabajo.

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