La semilla del diablo, 1968

La-Semilla-Del-Diablo

La historia

Después de dirigir impresionantes películas en Polonia, (El cuchillo en el agua, 1962), e Inglaterra (Repulsión, 1965), y debutar en el cine estadounidense con El baile de los vampiros, 1967, Roman Polanski se asoció con los productores Robert Evans y William Castle, que había conseguido los derechos del best-seller de Ira Levin. La semilla del diablo es, sin duda, una de las grandes películas paranoicas de terror, donde, gracias a la habilidad de Polanski, se mezcla un universo perturbador con la temática hollywoodiense.

La frágil Rosemary Woodhouse (Mia Farrow) y su marido (John Cassavetes), un actor ambicioso, se trasladan a un fabuloso apartamento en Nueva York. Entonces o bien la protagonista enloquece después de un embarazo difícil o se convierte en víctima de un complot entre su marido y sus vecinos adoradores del diablo para traer al anticristo al mundo.

La historia de Livin ofrece una visión feminista del matrimonio como trampa y la sociedad convencional como un complot para sacrificar la independencia de una mujer. Sin embargo, lo más evidente de la película son los rasgos demoníacos, que más tarde influenciaron a El exorcista, 1973, más que su crítica social. Farrow, con su cabello corto y su rostro atormentado, es asediada de manera ambigua durante la película, y los personajes secundarios colaboran con una espeluznante deferencia.

Polanski juega con el lado siniestro de la glamurosa vida de Manhattan, y la astuta trama de Levin resulta cada vez más aguda, hasta llegar al clímax de la película, que es a la vez horroroso y sutilmente sentimental. La banda sonora de Christopher Komeda -unas nanas fantasmagóricas- es especialmente memorable.

Opinión

Polanski demostró ser un gran diseminador de psiques inquietas. Ya logró adentrarnos en aquel pequeño barco de "El cuchillo en el agua" en un inquietante duelo de egos, para sacudirnos más tarde con su "Repulsión", donde consiguió un eficaz trabajo gracias al talento de Denueve y al suyo propio.

Con "La semilla del diablo", sacó sesgadamente un tema mucho más candente y controvertido por aquella época como el sectarismo, y lo aprovechó para trazar una parábola que también nos habla sobre las inquietudes de la clase alta y de su intento por manejar todo aquello que les rodea sin ningún tipo de pudor.

La mirada resplandeciente y el rostro angelical de Mia Farrow en contraposición a ese personaje interpretado por Ruth Gordon que cada vez se va oscureciendo más es sólo un reflejo de esa intensa lucha por hacer prevalecer los intereses propios.
Momentos como el del sueño o ese turbador final son los que dan a la obra un añadido, y la transforman en una joya capaz de atrapar y remover a partes iguales, por mucho que la traducción de su título no fuese la más idónea y que Polanski siempre vaya a ser recordado más por obras impropias de su carácter, que por las que le concibieron como el cineasta que es.

Mickey Knox 

Banda sonora

Ficha técnica y artística


Título original: Rosemary's Baby
Año: 1968
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
DirecciónRoman Polanski
Guion: Roman Polanski (Novela: Ira Levin)
Música: Christopher Komeda (AKA Krysztof T. Komeda)
Fotografía: William A. Fraker
Reparto: Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Ralph Bellamy, Sydney Blackmer, Maurice Evans, Victoria Vetri, Patsy Kelly, Elisha Cook Jr., Charles Grodin
Productora: Paramount Pictures
Género: Terror, Drama
Premios:
1968: Oscar: Mejor actriz secundaria (Ruth Gordon). Nominada a Guión adaptado.
1968: Globo de Oro: Mejor actriz sec. (Gordon). Nom. actriz (Farrow), guión y música
1969: Premios BAFTA: Nominada a mejor actriz (Mia Farrow)
1968: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director
1968: Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión drama
1968: Premios David di Donatello: Mejor director y actriz extranjera (Mia Farrow)