JAMES BOND, UN HÉROE LITERARIO PARTE 2

Rol de Bond
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James Bond es un personaje que lleva a la controversia, porque es querido y odiado a partes iguales, sobretodo hoy en día. Evidentemente cuando se creó el personaje allá por los años 50 era obvio que despertó la curiosidad de el lector que en muy poco tiempo empezó a ser fiel y entusiasta.

En la actualidad James Bond está cambiando sus hábitos y poco a poco se vuelve más vulnerable y humana, y aquí tenemos el caso del actor Daniel Graig que es bastante diferente al resto de actores que lo han trasladado de la literatura a la pantalla. Para entender el porqué de el amor y fidelidad de los lectores y espectadores sobre este personaje, vamos a repasar las claves del éxito que han tenido las novelas desde sus inicios.

CLÁVES DEL ÉXITO DE SUS NOVELAS:

  1. Ian Fleming, “escribía rápido y bien”, con el proposito de entretener. Lo ha conseguido porque más de 40 millones de lectores han leído sus obras. Su estilo literario, conciso y elegante. Con frases muy bien construidas, con una agilidad propia de los maestros del genero de novela negra, claros y directos. Los cambios de ritmo, la acción directa y clara y los amoríos que van directos al grano, son su sello. No refleja detalles truculentos y de mal gusto en ninguna de sus obras.
  2. – También una de sus características es “Crear villanos deformes y repulsivos”, y también sacrificados ayudantes del heroe que acababan muy mal. Féminas independientes, inteligentes y avanzadas a su tiempo. Escenarios exóticos, mucho entretenimiento y sexo. Todo ello le llevó a recibir muchas críticas negativas y nunca se le consideró un autor serio.
  3. – Esta claro que el “Servicio secreto del que forma parte el personaje”, es otro de los puntos fuertes del creador, el cual conocía perfectamente ya que trabajó para la armada y para el servicio secreto de inteligencia, algo que le dio pie al autor a introducir este elemento con cierta base de realidad, pero modificándolo para hacerlo más atractivo.
  4. – Otro punto importante son los “Personajes” como M, el jefe del servicio secreto, Miss Moneypenny secretaria de M, donde Bond acudía siempre al comienzo de cada aventura, y la cual estaba siempre prendada por el Bond de turno. Y otro elemento fundamental es “Q“, el personaje que le crea a James Bond todos aquellos artilugios para poder combatir el mal, que al principio de cada película le va dando y que en algunos casos olvidamos sus cualidades para luego más adelante volver a recuperarlas y así poder salvar la vida de nuestro protagonista.

CREANDO AL HÉROE

Ahora vamos hablar de donde se cimentó el deseo de Ian Fleming de tener un heroe, en sus novelas. Está claro que durante su etapa de la segunda guerra mundial donde estuvo como asistente, y luego como lugarteniente, y finalmente como comandante le ayudó a crear al personaje. Fue durante este período cuando Ian Fleming concibió un plan que nunca fue ejecutado: la Operación Ruthless, para capturar la máquina codificadora Enigma, usada en las comunicaciones de la armada alemana.

Luego una vez terminada la guerra trabajó como periodista y también acabó en los servicios secretos, todo esto le ayudó a que se hiciera un perfil de un referente, un heroe. Y en todo esto también tuvo mucha importancia la figura de su hermano mayor, que era un conocido y reputado periodista.

Para Ian Fleming, Peter, su hermano mayor, era su heroe. Era atractivo, inteligente y sus libros de viajes le hicieron muy popular. Pudo llegar muy alto pero nunca deseó esa posición. Peter Fleming realizó una novela publicada en 1951, llamada The Sixth Column, un thriller muy interesante de un heroe urbano. Esto le dio a Ian Fleming el germen para construir un personaje urbano y aventurero en lo que sería su primera historia, Casino Royale, que llegaría en 1953. Esta claro que el mundo en el que se movía, conocía a mucha gente que podría ser considerada un heroe nacional, donde igual que Ian habían experimentado ese estilo que reflejan las novelas del autor, con un heroe central como catalizador de la historia.

 

La pregunta está en el aire. ¿ Porqué tardo tanto tiempo desde que acabó la guerra y empezó a trabajar en un periódico, para decidirse a escribir?. Pues la falta de confianza claro está, es la primera. Pero tuvo muchas presiones dentro de su grupo de amigos, alguno de ellos escritores reputados, que sabían del interés del creador de hacer algo ágil, entretenido y espectacular que llegara a un público ávido de aventuras donde poder vivir aquello que la guerra había privado.

Y en 1953 llegaría Casino Royale, reflejando una buena parte de ese heroe, en la visión de él mismo. Tanto en su gusto por las mujeres, la buena comida, el buen vino y el perfume caro. Su manera de vestir coincide con su personaje, la pasión por los coches y la práctica del golf, en su adicción al tabaco, y en su cultura y elegancia. Los dos hablaban ruso y aleman, sentían pasión del juego, los viajes y los lujosos hoteles, clubs y restaurantes.

Una vez Ian Fleming empezó ya no dejó de crear, y mejoró la fomula de espias y gangsters, haciendolo más realista y cruel, dando un toque más imaginativo con los Gadgets y con esas mujeres increibles que nos deslumbraban con cada novela. Su martini, como emblema de su bebida preferida, algo que el propio creador degustaba con sumo placer cada día y la coletilla utilizada en su presentación, cuando decía: “Mi nombre el Bond, James Bond”, frase que quedará para la historia.

LAS CARAS DE JAMES BOND

El personaje cinematográfico previamente paso por las manos de Richard Burton, Rex Harrison, David Niven incluso por Cary Grant. Pero como todos sabemos fue Sean Connery la apuesta escogida, este Escocés, elegante, con estilo un humor peculiar y un gran físico. Un artista a la hora de seducir, amar y matar, es sin duda el mejor Bond, único.

Su éxito hizo que los años 60 se identifiquen con él. Todos queríamos ser Bond y sobretodo Sean Connery. Y creo que fué un gran acierto por los productores fijarse en este desconocido para realizar este papel que dio inicio con muy bien pie a la adaptación cinematográfica, que ayudó a que se siguieran haciendo más películas.

Las primeras producciones cinematográficas fueron conducidas por Terence Young, director de las primeras películas de la saga, dandole a las primeras cintas su seña de identidad que les marcaría para todo el resto. El propio actor Sean Connery se encargó de definirlo y hacerlo suyo ya que el autor tampoco explicó mucho de él en los libros.

En algunas entrevistas al actor, dijo que él sabía perfectamente lo que el público deseaba, “Bond rompía las reglas, le gustaba comer, beber y las chicas. Es cruel y sádico” y eso es algo que atrae a mucha gente. Pero el actor se cansó de su fama y deseaba dar un salto en su carrera, después de rodar las cinco primeras películas de la saga. Unas declaraciones duras donde dice que quería ver al personaje muerto y que lo odiaba, llevó a los productores a prescindir del icono por excelencia de la saga.

Un tal George Lazenby fue el elegido, y la película fue un fracaso absoluto en taquilla. Connery regresaría para la siguiente película cobrando el increible sueldo de 1.200.000 dolares y además con la condición de poder rodar dos películas a su elección. Terminada la película se despidió definitivamente del personaje, diciendo que “Nunca más volvería”.

Y la busqueda deseperada de un nuevo Bond, los llevó a Roger Moore, un actor mediocre que hizo la serie El Santo. Este actor hizo al personaje más irónico, pero lo convirtió a un estilo más cómico, humorístico. El nuevo Bond apostaba más por la elegáncia, su sentido de humor británico y ser bastante más blando con sus enemigos. Todo se suavizó mucho más, en todos los sentidos.

Hasta siete películas seguidas rodó Roger Moore y aunque empezó bien en taquilla, la formula se agotó muy pronto y después de las dos primeras, todo fue cuesta abajo. El personaje se volvío taciturno y repetitivo y el público lo supo ver rápidamente. El toque de comedia y divertimento, desvió la obra de Ian Fleming hacia una caricatura del personaje. El actor era demasiado viejo, no daba sensación de poder salvar el mundo. Los villanos en esta época fue lo mejor que tuvieron las películas de Roger Moore.

Los ochenta siguieron la tónica fatalista del personaje y el cambió por Timothy Dalton no ayudó a mejorar lo hecho por el anterior. Se buscó a alguien que pudiera imitar a Sean Connery y eso era imposible. Dos películas, que con el tiempo la crítica ha valorado muy positivamente, escuchandose incluso que según algunos, ha sidoel que mejor que ha sabido llevar a la pantalla, de forma más fiel el personaje literario.

Seis años más tarde vuelve el personaje de la mano del actor Pierce Brosnan. Famoso por la serie Remington Steele, el actor fue bien acogido y sus cuatro películas tuvieron un cierto éxito de taquilla que revitalizó el personaje. Esta época nos trae cambios sustanciales del personaje, ya no fuma, apenas bebe.

Pero el paso definitivo se produjo con el último Bond, interpretado por Daniel Graig, toda una incógnita, que al principio sembró la duda en la crítica y el público y hasta que no se estrenó su primera película nadie daba un duro por él.  A pesar de todo ello el actor hizo suyo el personaje, diferente a todos los vistos hasta ahora. Más visceral, sexi, duro, malvado. Es de todos el que parace ser más humano si podemos decirlo así, porque sufre, tiene dudas, está atormentado y a pesar de todo es implacable y sorprendente. Hasta la fecha lleva cuatro películas y la siguiente entrega está confirmada su participación, en principio prevista para finales de 2019, pero por cambios de última hora de director, se prevee que el estreno de la película 25 de la saga se produzca en octubre de 2020.

LOS PADRES DE LA CRIATURA: LOS PRODUCTORES

Albert R. Broccoli(derecha) y Harry Saltzman(izquierda)

El éxito del James Bond cinematográfico se lo debemos en gran medida al trabajo de los productores, Albert R. Broccoli (derecha de la foto) y Harry Saltzman (izquierda de la foto) que son los progenitores en su parcela cinematográfica.

El primero es americano, auxiliar de rodaje, ayudante de dirección, representante de artistas y finalmente productor independiente de películas de acción. El segundo Harry Saltzman es canadiense fundador de la productora Woodfall Films. Fue en 1961 cuando se animaron a producir las películas derivado del éxito de ventas de los libros del creador que era de millones de ejemplares.

CARACTERÍSTICAS DE LAS PELÍCULAS DE JAMES BOND

Una escena antes de los creditos iniciales que a veces no tiene nada que ver con la trama de la película, donde el personaje está a punto de morir. A veces se produce seguidamente de una escena romántica interrumpida o que termine la acción con una escena de cama.

Títulos de crédito iniciales con fondos sinuosos y eróticos de mujeres con la canción principal cantada por un famoso.

– La escena principal donde el malvado de turno explica su plan.

– La aparición de las chicas Bond que el protagonista enamora con gran facilidad y las olvida de la misma manera. Son mujeres inteligentes y sensuales.

La llegada de Bond a la oficina, el coqueteo con Moneypenny, los gadgets que le presenta Q y la información que recibe de M, sobre su próxima misión.

La escena de cama con una mujer que no sabemos sus propositos. Será mala, sera buena?

Una persecución en coche por la gran ciudad a toda velocidad, aunque las últimas entregas también lo hemos visto hacer pero corriendo por calles, tejados etc..

Un super enemigo enviado por el malvado de la película a matar a Bond y un supervillano que va a destruir el planeta o alguna catástrofe que se le ocurra al secuaz.

– Y para finalizar evidentemente Bond acaba con todos, salva el mundo y acaba seduciendo a la chica Bond en un lugar espectacular de playa o cerca del mar.

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